Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Pronóstico  La Plata, Bs. As.
Temperatura: 15 °C
Nublado
Humedad: 79 %
20.11.2017
La habian atacado con acido

El abrazo del Papa que evitó un caso de eutanasia

Una mujer había decidido terminar con su vida en Colombia, y Francisco la hizo desistir

Recomendar artículo Imprimir artículo
El abrazo del Papa que evitó un caso de eutanasia

Consuelo Córdoba, la mujer que sufrió 87 operaciones y quería morir - web

Consuelo del Socorro Córdoba es una colombiana que estaba decidida a morir. Había determinado someterse a la eutanasia a causa de las graves dolencias que le generó el ataque con ácido que sufrió en el año 2001. Sin embargo, tras encontrarse con el Papa Francisco, desistió de acabar con su vida.

La mujer, que además sufre de toxoplasmosis –una infección muy grave que afecta al cerebro– ya fue sometida a 87 cirugías.

Pero tras el abrazo que recibió de Francisco en la Nunciatura Apostólica en Bogotá, su vida cambió.

“Yo era la primera en la fila y la primera que saludó fue a mí. Me abrazó y estoy feliz, le dije que me iba a hacer la eutanasia, que me ayudara, y me dijo que no, que no iba a hacer eso. Me dijo que yo era muy valiente y muy linda”, contó Consuelo.

Desde aquel ataque sufrido, la mujer fue sometida a 87 operaciones. Pero aún le quedan 6 más ya que no puede consumir alimentos sólidos, sino solamente líquidos, “pero ahora quiero vivir, porque gracias a Dios se pudo dar este milagro, que yo pudiera estar acá”, describió la mujer.

Ella misma señaló que “pensaba hacerme la eutanasia el 29 de septiembre en Teusaquillo, el doctor Gustavo Quiñones me iba a aplicar la inyección. Pero ya no me la voy a hacer más”.

EL CALVARIO DE CONSUELO

La historia de Consuelo Córdoba tomó un giro hace 16 años, cuando su ex pareja la atacó con una sustancia corrosiva que le destruyó no solo el rostro sino todos sus sueños, incluso el de capacitarse para ser estilista profesional.

En medio del deterioro de su salud, se vio forzada a vivir de la caridad de otras personas, ya que solo percibe para sostenerse un bono de unos 30 dólares mensuales y la ayuda de sus vecinos del barrio El Remanso, en el sur de Bogotá.

Y fue tal su desesperación, que programó un suicidio asistido. Ya había logrado una aprobación jurídica de la Universidad del Rosario, y hasta que un médico le aplicara gratis la inyección letal. No había dejado nada librado al azar, si hasta se preocupó por obtener donantes para su propia sepultura.

Pero el abrazo del Papa, todo lo cambió.

Francisco apenas la vio en el patio de la Nunciatura, la llamó para confortarla. Le dio un abrazo y, a partir de ese momento, a Consuelo le volvió la esperanza, tanto al alma como al cuerpo. La misma fe que perdió cuando fue víctima del terrible ataque sufrido hace 16 años.

Su idea, dijo, era recibir la bendición papal para morir en paz. Además de todos sus pesares, haber contraído una toxoplasmosis cerebral fue el golpe definitivo que la llevó a tomar la difícil decisión.

Sin embargo, el gesto de Francisco le dió nuevamente ganas de vivir.

EL ABRAZO DEL CORAZON

“Cuando el Papa salió yo me paré y él llegó y vino a abrazarme”, contó conmovida la mujer que, tras el gesto de Francisco, ahora asegura que quiere morir de vieja.

Y espera realizarse nuevas cirugías para mejorar su calidad de vida.

“Ahora -explicó Consuelo- quiero soñar con muchas cosas, como un techo,un trabajo, una casa, de todo, porque ya no voy a morir, aunque necesito ayuda para salir de la miseria en la que vivo”.

Y con respecto al abrazo del Papa, cuenta que eso le cambió la forma de ver la vida.

“Al Papa le regalé mi corazón y le compré una cosa hermosa, un corazón lindo, y toda la documentación que le traía, como la carta de legalización de la eutanasia para que él la pudiera ver allá en Roma. Se lo dí porque ya no hace falta, ahora solo quiero vivir”, señaló Consuelo.

 

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...