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En villa Elisa

Le dieron siete tiros a la casa: “Se está poniendo complicado el barrio”

Le dieron siete tiros a la casa: “Se está poniendo complicado el barrio”

Marcas de la balacera en el portón de la casa de 9 y 421 bis / r. Acosta

Lo único que se sabe de la ráfaga de disparos contra una casa de Villa Elisa es que las detonaciones fueron siete y que no hubo heridos porque la suerte jugó a favor de los damnificados: cinco de las balas atravesaron el portón del frente y se incrustaron en una camioneta EcoSport que estaba en el garaje, mientras que las otras dos pegaron en una viga. Sucedió 5 minutos antes de la 1 de la mañana del martes en una vivienda de 9 entre 421 bis y 422, cuyo dueño, Jorge Curell (67), reconoce que el móvil del ataque “es un misterio”. En ese momento él estaba descansando.

“No escuché nada, sólo un ruido como si fuera de un golpe, pero no le di importancia y seguí durmiendo”, recordó, sorprendido de que no haya activado el sistema de Alerta Vecinal del barrio, ni ladrado su perro doberman.

Grande fue su sorpresa por la mañana, al ver los impactos de bala en el portón del garaje y en su camioneta. En la comisaría Decimosegunda, donde radicó la denuncia, le explicaron -tras el trabajo de los peritos- que los disparos se hicieron “con una pistola 9 milímetros de procedencia brasileña”, subrayó Curell, quien dijo desconocer el móvil del incidente: “No tengo enemigos ni conflictos con nadie. Estoy jubilado hace cuatro años y dedico mi tiempo a mis cosas y a mis nietos”, explicó.

El hombre no descarta que le hayan tirado por error o por un despecho que él desconoce, aunque en el abanico de posibilidades también figura un acto de vandalismo sin sentido: “Alguien que se le haya dado de hacerlo por gusto”, conjeturó el damnificado. Curell ya pintó el portón con las marcas de los disparos y ayer se disponía a llevar su camioneta a un chapista.

Después de reconocer que “se está poniendo complicado el barrio”, el vecino dijo que esa misma noche en un club de abuelos de la cuadra y días atrás hubo una entradera a pocos metros.

 

 

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