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Alarma en la comunidad educativa del colegio de villa Castells

Nuevo desafío y guardia policial por los “tira piedras” del San José Obrero

Tras dos episodios de intrusión en la escuela, a fines de marzo y anteayer, el grupo de menores señalado por agresiones repetidas volvió a aparecer en 10 y 505. La Policía anunció patrullajes en horas de ingreso y salida

El martes, una amenaza, ayer, risas frente a la escuela/captura de video

Terror a fines de marzo, por una pedrada a alumnos / captura de video

Indómitos, casi niños y capaces de cualquier cosa: hasta de quemar vivo un perro.

Al grupo de entre 3 y 5 chicos que tiene en vilo a la comunidad educativa del Colegio San José Obrero, de Villa Castells, se les atribuyen audacias y fechorías en una amplia área de influencia, pero su eje estaría en la zona de 10 y 505, justo donde está la escuela secundaria católica.

Según denunciaron padres que hablaron con este diario, por allí volvieron a aparecer ayer, tras una amenaza que lanzaron el martes, en medio de otro de los operativos de intrusión por los que se los señala: “vamos a volver y los vamos a cagar a tiros”.

Eso fue después de que intentaran subir al techo del colegio, como hicieron el 26 de marzo, cuando descargaron una lluvia de piedras sobre chicos de 11 y 12 años que hacían gimnasia en el patio.

Ayer, cumplieron la promesa de volver luego de que personal de la escuela les impidiera subir a la loza el martes. Sin tiros.

“En actitud intimidante se pusieron frente a la escuela”, contó la madre de dos alumnas que concurren a la secundaria. Según contó, algunos chicos, atemorizados por la presencia, sacaron el teléfono y los grabaron mientras hablaban y se reían, sentados sobre el capot de un auto.

El cuadro generó quejas de los padres que se expusieron ante los directivos y charlas de la escuela con la Policía. Hasta ayer, alrededor del asunto seguía el malhumor en algunas familias. Este diario intentó hablar con la dirección de la institución, pero fue imposible lograr el vínculo que a media tarde había prometido un empleado que atendió el teléfono.

La situación de esta semana no pasó desapercibida para la Policía. Una fuente de la fuerza le informó a este diario que ya se puso en marcha un plan de trabajo coordinado entre la Policía Local y la Jefatura Departamental de La Plata que contempla un patrullaje preventivo en inmediaciones del colegio.

El esquema afectará un móvil de la Local circulando entre las 6.30 y las 7, y de 18 a 19. Así la actividad se concentrará en horarios de entrada y salida de los alumnos. Los policías mirarán lo que pasa en el predio escolar y también en las calles aledañas. El objetivo, se indicó, será “prevenir y disuadir hechos delictivos. También faltas y contravenciones velando por la integridad física de los ciudadanos y bienes públicos”, indicó la fuente consultada.

Las denuncias de la comunidad educativa sobre los ataques al colegio y sus protagonistas no sorprendieron al uniformado que habló ayer con este diario: “es un tema complejo porque son menores, en casos, no punibles”, indicó.

En la fuerza conocen a los chicos y tienen una descripción similar a la que los hizo conocidos en el ámbito del San José Obrero.

Según la Policía, todos pertenecen a una misma familia que está asentada a metros de la escuela. Incluso, entre los apuntados, hay varios hermanos, hijos de padres que están apuntados en otras situaciones en conflicto con la ley.

Por estos días, se relatan varios casos vinculados con robos y agresiones que ocurrieron en ese enclave de Villa Castells. Entre ellos, uno con un perro como víctima: “fueron a robar a una casa en la zona de la estación de Ringuelet y como no pudieron le dijeron a la dueña que le iban a quemar el perro. Y cumplieron”, contó una vecina de la zona.

También se denuncian ataques a los alumnos: “les roban a los chicos que van a tomar el micro a 7 y 505. Los agreden con piedras o pedazos de hierro que tiran con la honda”, dijo la mujer.

Varios ataques
Se cuentan en los últimos años al edificio del San José Obrero, situado en 10 y 505. En 2015 hubo un incendio en la biblioteca, en 2016 no se pudo dar clases un lunes por vandalismo y el año pasado se registró un robo.

 

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