Floggers, el nuevo blanco de violencia entre tribus
Las tensiones entre grupos detrás del brutal asesinato de un adolescente en Córdoba
La muerte de un joven tras haber sido atacado brutalmente por su manera distinta de vestir reinstaló en las últimas horas la preocupación por los enfrentamientos entre tribus urbanas. Si bien no se trata de un fenómeno nuevo, éste parece corporizarse hoy alrededor de dos grandes grupos adolescentes cuyas diferencias y tensiones han desencadenado ya numerosos episodios de violencia: floggers y cumbieros.
Esta vez, sin embargo, ese antagonismo tuvo un desenlace fatal: Guillermo Cáceres (16) salía con sus amigos de una disco de música electrónica de Las Tapias -un pequeña localidad cordobesa- cuando el domingo pasado un grupo de jóvenes los increparon en la calle por pertenecer a una tribu urbana distinta a la de ellos. Horas más tarde, el chico moría en un hospital a consecuencia de la golpiza.
"Floggers maricones; no se la bancan", le gritaron a Guillermo y sus amigos unos ocho jóvenes de entre 17 y 20 años que también habían salido de una disco; en su caso, una donde se baila cumbia y cuarteto.
"Seguimos de largo y cuando se nos acercaron salimos corriendo. Pero Guille tuvo la mala suerte de tropezarse. Cuando se cayó, lo rodearon tres de ellos y empezaron a patearlo en el piso. Nosotros éramos cinco y ellos ocho; nos dio miedo volver y llamamos a la policía", contó Juan Pablo, uno de los amigos.
Cuando una patrulla policial que recorría la zona encontró a Guillermo tirado junto al camino que une Las Tapias con Villa Dolores, éste apenas respiraba. Fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, al que llegó con un paro cardiorrespiratorio que produjo su muerte minutos más tarde.
Hijo único de un agricultor de 74 años que enviudó hace un año, Guillermo vivía en la comuna de Sauce Arriba, cursaba en la Escuela Industrial de Villa Dolores y había habilitado su primer fotolog en julio último. Como no tenía internet en su casa, recurría a un cíber para actualizarlo.
Si su afición por los fotologs, la característica distintiva de los floggers, era más o menos reciente; su gusto por la vestimenta que los identifica era circunstancial. "Solamente cuando salíamos de noche nos vestíamos como floggers, y siempre nos discriminaban", contó su amigo Juan Pablo.
El único detenido por el homicidio, un joven de Las Tapias apodadado "Tito", se quebró ante los investigadores y dijo que nunca pensó que la pelea terminaría con alguien fallecido, informó ayer la policía tras liberar por falta de pruebas a otros dos menores involucrados.
DIFERENCIAS Y TENSIONES
La acusación de "maricones" o "afeminados" que inició la golpiza en que perdió la vida Guillermo Cáceres es un motivo recurrente en los enfrentamientos entre "cumbieros" y "floggers". Cultores de un estilo caracterizado principalmente por usar pantalones chupines de colores llamativos, remeras amplias con cuello en "V" y largos flequillos sobre los ojos, éstos últimos reconocen ser a menudo objeto de burlas por quienes los consideran frívolos y estereotipados.
Las agresiones -como admiten muchos de ellos- no se limitan sin embargo a su forma de vestir sino también a la afición que los agrupa: los fotologs, páginas personales en internet donde suben sus fotos, intercambian comentarios y aspiran a volverse populares entre sus pares.
Con su búsqueda de la popularidad y su despreocupación infantil, los floggers se han convertido durante los últimos años en blanco común de agresiones por parte de otros grupos. En particular el de los llamados "cumbieros", jóvenes que se identifican alrededor de la cumbia, un ritmo más popular que la música electrónica.
Es que las diferencias entre ambos grupos no excluyen cierto matiz social. En forma genérica, la tribu flogger concentra el mayor número de seguidores entre adolescentes de clase media con acceso a cámaras digitales e internet para montar sus fotologs. Para muchos cumbieros esas posibilidades son parte de una realidad a la que no tienen acceso.
"Los floggers suelen gozar de una sociedad de consumo de la que los cumbieros se encuentran en general excluidos; lo que genera tensiones entre ellos", señaló la psicóloga Beatriz Nassif, integrante del Gabinete Psicopedagógico del Colegio Nacional de La Plata, al analizar semanas atrás el fenómeno.
Tras la muerte de Guillermo Cáceres, algunas páginas floggers en internet evidenciaban ayer ese punto particular de tensión entre ambos grupos. En ellas se podían encontrar numerosos insultos discriminatorios contra los cumbieros por su condición social. Estos, a su vez, suelen llamar "conchetos" a los floggers.
En cualquier caso, y sin que esas diferencias justifiquen la agresión, las tensiones entre ambos grupos se han ido desatando en episodios cada vez más violentos. En septiembre del año pasado, floggers y cumbieros protagonizaron una pelea multitudinaria en el shopping de Abasto. Un mes más tarde, otra batalla campal explotó entre ellos dejando heridos y locales destrozados en la peatonal Sarmiento de Mendoza. El domingo pasado, Guillermo Cáceres se convirtió en su primera víctima fatal. A este ritmo, cabe preguntarse si será la última.
Ir al inicio de la nota