logotipo de Quilmes Presente
HOME | CLASIFICADOS | COMERCIOS | TU NOTICIA | CHAT | CONTACTENOS | EL TIEMPO
Domingo, 03 de mayo de 2009
Guías
Teléfonos Utiles
Horarios de Trenes
Farmacias de Turno

Cargue su aviso clasificado totalmente gratis
Cartelera Teatral
Cartelera de Cine
Guía de Comercios
MotoresArgentinos.com, La forma más fácil de llegar a su próximo vehículo
Parkinson: son importantes los diagnósticos tempranos
En nuestro país, al diez por ciento de las personas que lo padecen, la enfermedad les es detectada antes de los 50 años de edad

Una de cada diez personas con Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que afecta diversas estructuras del sistema nervioso, entre ellas las encargadas de regular ciertas características de los movimientos, como la velocidad y amplitud, el equilibrio, la marcha y la postura, es diagnosticada antes de los 50 años de edad.

De ahí la importancia, según los expertos de la Sociedad Neurológica Argentina, de los diagnósticos precoces que permiten desarrollar tratamientos tempranos que mejoran la calidad de vida de los pacientes. Esos especialistas también recordaron que la enfermedad de Parkinson no es contagiosa y que la mayoría de las personas que sufren esta afección puede llevar una vida plena y productiva.

Además, reconocen que hay muchos medicamentos eficaces para mejorar los síntomas; que la enfermedad de Parkinson no produce inexorablemente demencia; y que no todas las personas con temblores la padecen.

Los síntomas característicos pueden variar mucho de acuerdo a cada paciente, siendo los más frecuentes: lentitud, temblor, rigidez (aumento del tono muscular), trastornos posturales, trastornos de la marcha y equilibrio, poca expresión facial, cambios en el tono de voz, y disminución del tamaño de la escritura, entre otros.

El Parkinson también puede presentar síntomas no relacionados con el sistema motor, tales como trastornos en el tránsito intestinal, urinarios, de la actividad sexual, del sueño, del estado de ánimo y, en algunos casos avanzados, puede afectar la función cognitiva (intelectual) y la conducta.

FACTORES GENETICOS Y AMBIENTALES

Su causa aún es desconocida, pero se cree que existiría una combinación de factores genéticos y ambientales.

Si bien aún no se conoce una cura definitiva, existen múltiples tratamientos farmacológicos como la levodopa, los agonistas dopaminérgicos, los inhibidores enzimáticos, la amantadina, entre otros, que han demostrado ser efectivos para mejorar las manifestaciones de esta enfermedad, mejorar su evolución y disminuir su morbi-mortalidad.

El tratamiento del Parkinson requiere de diversas terapias como la kinesiológica, la ocupacional, el apoyo psicológico y el consejo nutricional que pueden ser importantes para complementar los fármacos.

La intervención quirúrgica no cura la enfermedad pero puede ser utilizada en algunos casos puntuales en que los síntomas no son adecuadamente controlados con la medicación, o cuando ésta produce complicaciones motoras incapacitantes.

RETARDO DE LA PROGRESION

Algunas estrategias actuales se orientan a lograr la detección temprana de la enfermedad y al hallazgo de medicamentos neuroprotectores para retardar su progresión o en lo posible detenerla y aún restaurar el tejido dañado.

Muchos de estos tratamientos se encuentran en etapa experimental y aún no se aplican clínicamente, como los implantes de células madre o los tratamientos con proteínas que promueven la sobrevida de las neuronas, llamadas factores neurotróficos.

RELACION CON LA FECUNDIDAD

Por otra parte, y según un reciente estudio de científicos estadounidenses, mientras más tiempo se prolongue la fecundidad de una mujer, menos riesgo corre de sufrir del mal de Parkinson.

"Esta investigación hace pensar que mientras más tiempo una mujer esté expuesta a sus propias hormonas sexuales, más protegidas parecen las células cerebrales del mal de Parkinson", destacaron los autores del trabajo que fue presentado en la conferencia anual de la American Academy of Neurology que se reunió a fines de abril en Seattle, Estados Unidos.

Según el estudio, las mujeres menopáusicas que tuvieron un período de fertilidad más prolongado, es decir de más de 39 años, tienen 25% menos riesgo de desarrollar el Parkinson que aquellas cuyo tiempo fértil duró menos de 33 años.

También de acuerdo a la investigación, las mujeres que estuvieron embarazadas cuatro o más veces tienen un riesgo casi 20% mayor de ser afectadas por el mal de Parkinson.

La probabilidad de sufrir esta enfermedad se duplica igualmente para las mujeres que fueron sometidas a una histerectomía (extirpación del útero) y que luego siguieron terapias hormonales.

En cambio, el riesgo no aumenta entre las mujeres a las que no se les extirpó el útero y sí toman hormonas.

Para el estudio se analizaron los datos médicos de más de 74.000 mujeres que tuvieron una menopausia natural y 7.800 mujeres que sufrieron una histerectomía.

Ir al inicio de la nota

Contáctenos | Página de Inicio

Copyright 2007 - ElDía S.A. - Todos los derechos reservados