Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Puede provocar más de 80 patologías

Aseguran que dormir mal acelera el envejecimiento

Lo afirman especialistas al conmemorarse hoy el Día Mundial del Sueño, que apunta a “envejecer en forma saludable”

Aseguran que dormir mal acelera el envejecimiento

Dormir mal lleva a envejecer prematuramente / shutterstock

El sueño tiene un papel importante en la función inmunológica, el metabolismo, la memoria, el estado de ánimo y el aprendizaje, razón por la cual la privación del sueño es uno de los factores que -junto a una dieta no balanceada, falta de ejercicio y predisposición genética- puede aumentar las chances de contraer enfermedades metabólicas, como sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, infecciones y enfermedades cardiovasculares. Existen alrededor de 80 patologías relacionadas al sueño, siendo las más comunes el trastorno del dormir del ritmo circadiano (tipo de avance de la fase de sueño), los trastornos respiratorios, el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) y el Trastorno del Movimiento Periódico de las Extremidades (TMPE). Pero hay también otro factor no menor, y es que el mal dormir acelera el proceso de envejecimiento.

“Todos los seres humanos envejecemos a distintos ritmos, pero progresivamente”

 

“El envejecimiento -explica el doctor Luis Darío Larrateguy, especialista en Sueño de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria- es un fenómeno complejo que va afectando la capacidad para realizar diversas funciones, y todos los seres humanos envejecemos a distintos ritmos, pero progresivamente. El buen dormir es uno de los factores con evidenciada implicancia en este proceso, y existen evidencias suficientes de que proporciona un envejecimiento saludable”.

Dormir mal, por el contrario, lleva a envejecer prematuramente.

“Afortunadamente -añade Larrateguy- existen tratamientos para tratar los problemas relacionados al sueño y, dependiendo de la gravedad del cuadro, se elegirá el más adecuado a seguir, que en la mayoría de los casos es favorable y que permitirá al paciente disfrutar de una nueva calidad de vida, ya que por fin tendrá un sueño reparador y un envejecimiento saludable”.

Hoy, 15 de marzo, se conmemora el Día Mundial del Sueño, creado para sensibilizar a la población sobre la importancia de un sueño saludable, y este año el lema es, justamente, “Sueño saludable, envejecimiento saludable”.

LOS BENEFICIOS DE DORMIR BIEN

Como contrapartida, el buen dormir genera una suma de beneficios, como aumento de la creatividad y la memoria, fortalecimiento del sistema inmunológico y pérdida de peso, aunque cuatro de cada diez argentinos sufren alguna patología del sueño”.

“Biológicamente -explica por su parte la neuróloga Stella Maris Valiensi- las personas están preparadas para dormir un tercio de sus vidas. Dormir mal puede tener importantes consecuencias, ya que durante el estado de sueño se generan procesos homeostáticos o de autorregulación”.

La también especialista en Medicina del Sueño detalló que mientras se duerme “aumenta la actividad parasimpática, lo que permite recuperar energía, disminuye la presión arterial e incrementa las hormonas anorexígenas. En la primera mitad de la noche se eleva la secreción de hormona de crecimiento, y antes de despertar se secreta cortisol, hormona que provee la energía necesaria para afrontar el estrés del día que comienza”.

Así, los beneficios de dormir bien son múltiples: incrementa la creatividad, mejora la memoria, ayuda a perder peso, fortalece el sistema inmunológico, protege el corazón, combate la depresión, recarga energía y favorece el rendimiento laboral.

Sin embargo, según Valiensi, cuatro de cada diez personas sufren en Argentina alguna patología del sueño, mientras que más de la mitad de la población tiene “la sensación de dormir mal”.

Por su parte, Daniel Pérez Chada, jefe del Servicio de Neumonología y director de la Clínica del Sueño en el Hospital Universitario Austral, reflexionó sobre la importancia de las horas de sueño en el proceso de aprendizaje de adolescentes.

“Los adolescentes obtienen menos horas de sueño que las necesarias para garantizar el adecuado descanso, y se estima que, en general, duermen menos de ocho horas por noche, por lo que la excesiva somnolencia diurna detectada en niños y adolescentes es un problema social relevante, ya que las funciones cognitivas superiores son afectadas negativamente por la restricción de las horas de sueño nocturno”.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...