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¿Qué tendrá Adam Sandler?; el algoritmo no miente: el actor es el favorito del público

Criticado por muchos, motivo de sorna para otros, el comediante volvió a hacerlo: su cinta “Misterio a bordo” batió el récord de reproducciones en Netflix para un estreno. Ya la vieron 31 millones de personas...

¿Qué tendrá Adam Sandler?; el algoritmo no miente: el actor es el favorito del público

Adam sandler, junto a Jennifer Aniston en “Misterio a bordo”, el mejor estreno en la historia para Netflix

La reacción es siempre la misma: cuando la mayoría se entera de que, como informó ayer Netflix, 31 millones de cuentas vieron desde el viernes “Misterio a bordo”, su nueva película con Jennifer Aniston y Adam Sandler, y que la cifra la convierte en el mejor estreno de una cinta en la historia en este servicio de “streaming”, ponen el grito en el cielo. ¿Adam Sandler? ¿En serio?

Pero le cueste a quien le cueste, así es la realidad (según Netflix): otra vez una cinta del actor cómico es vista por millones, ratificando aquella discutida decisión que tomó la compañía cuando le pagó 250 millones de dólares al actor para rodar cuatro películas.

Una decisión que, además, parecía ir a contramano del mundo: el actor había tenido su momento de gloria en la comedia estadounidense con películas como “Hapy Gilmore” o “50 primeras citas”, pero hace rato que, como él mismo comenta paradójicamente en la genial “Happy people”, venía aceptando trabajos “menores” para seguir cobrando millones: comedias de trazo grueso y humor chabacano que lo convirtieron rápidamente en un paria en la industria.

Y 2014 era su momento pico de humillación: Forbes lo declaró el actor menos rentable por segundo año consecutivo, luego de que sus dos comedias “Jack y su gemela” o “Desmadre de padre”, fracasaran estrepitosamente en la taquilla, cosechando entre las dos algo más de 30 millones de dólares que, desde ya, no justificaban un sueldo que superaba los 16 millones para el actor, que encima se lleva el 25% de los beneficios brutos del filme, según estipula su contrato.

Aquel año, además, se filtraron mails de Sony que no dejaban bien parado al actor, tildando sus películas de vulgares y criticando también a Sandler, entonces uno de los actores que más dinero recibía por filmar y favorito de los premios Razzie, que “premian” lo peor del año de Hollywood: la propia compañía que lo contrataba lo despreciaba. Ese año fue el que Netflix eligió para hacer su polémico y multimillonario trato con el poco rentable Sandler.

¿Qué estaba mirando Netflix para firmar este anti-intuitivo negocio? “La gente ama las películas de Adam en Netflix y en muchos casos las miran una y otra vez. Todos tienen una película favorita, una línea favorita, no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo”, indicaba entonces Ted Sarandos, director de contenidos de Netflix. Una verdad a medias: lo que estaba mirando la compañía era su algoritmo, que le indicaba que sin importar las críticas o las opiniones del público, las películas de Sandler se veían mucho.

De hecho, Netflix, Sandler y su productora se embarcaron así en la producción de cuatro filmes, y las películas fueron, por ser amables, malas, y sin embargo, en 2017, la compañía de video bajo demanda firmaba con el actor para realizar cuatro películas más.

Es que criticadísimas películas como “Los ridículos 6” o “The Do-Over” se habían convertido en los dos largometrajes más exitosos hasta la fecha. Más que “Roma”. Más que otros trabajos con cineastas de prestigio. Quizás a Sandler no le estaba yendo tan bien en la taquilla, quizás nadie quería pagar (o admitir que pagarían) por ver una cinta del actor, pero, disponible su trabajo desde el living de casa, los números no mentían: era un éxito rotundo.

Y de hecho, una pequeña encuesta con aquellos que actúan sorprendidos por el éxito de la comedia con visos de Agatha Christie “Misterio a bordo”, revela que la mayoría ha visto o ese filme, o algún otro de los estrenos de Sandler en la plataforma. Se pone en juego el efecto Bradley, una teoría que explica que mientras los votantes dicen que van a votar algo, suelen mentir en las encuestas a causa presiones sociales. Elisabeth Noelle-Neumann describió un comportamiento similar al explicar como funciona la espiral del silencio, según la cual los individuos adaptan su comportamiento a las actitudes predominantes sobre lo que es aceptable y lo que no por miedo a quedar fuera del círculo.

En ese sentido, todos creemos, o queremos creer, o queremos mostrar, que somos más “sofisticados” que el humor de las películas más desfachatadamente comerciales de Adam Sandler. Pero Netflix sabe la verdad, porque lo aterrador de su algoritmo es que sabe todo de nosotros. Incluso aquello que no queremos reconocer, lo que ocultamos, lo que desconocemos de nosotros mismos. Incluso más allá de las mentiras que nos decimos a nosotros mismos. El algoritmo sabe que, a la hora de reírnos un rato, nos gusta Adam Sandler.

 

Los números del fenómeno

250 millones
Le pagó Netflix en 2014 a Adam Sandler por rodar cuatro películas.

31 millones de personas
Vieron “Misterio a bordo” en cuatro días: es el mejor estreno del servicio bajo demanda.

Cuatro películas más
A pesar de las críticas, la N roja firmó al actor para rodar cuatro nuevas cintas en 2017.

 

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