IOMA y médicos: la tensión por los pagos derivó en corte de atención
IOMA y médicos: la tensión por los pagos derivó en corte de atención
El Festival de la Cerveza Capital ya se vive en el Camping Municipal
Conmoción en las escuelas: entre las amenazas y sospechas de armas
Violencia y sangre en City Bell: dos menores detenidos por un asesinato
Las emergencias de YPF generan “situación de vulnerabilidad”
La necesidad de recobrar un nivel de excelencia en el sistema de salud
La AFA reemplazó el embargo judicial con una póliza de caución
El Gobierno busca frenar en la Corte la Ley de Financiamiento Universitario
El BID inyectaría financiamiento récord por U$S 7.200 millones
Milei viaja a Israel: reuniones, visita al Muro de los Lamentos y distinciones
Intendentes aceleran el reclamo de fondos y analizan denunciar a Caputo
El paro nodocente pegó fuerte en los colegios y en las facultades fue dispar
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Hipólito Sanzone
hsanzone@eldia.com
Chiquita tiene 75 años y trabajó toda su vida. Fue cocinera, portera, hizo mil trabajos más allá de los que una mujer debe remar en una casa donde se crían hijos. Ella y su marido, que tiene 89 años, tenían un terreno con una pequeña casita en una zona de Los Hornos. Un día se mudaron momentáneamente a La Plata con la idea de aprovechar ese tiempo para arreglar la casita y el terreno. Pero se lo usurparon a los tiros. Hace dos años que Chiquita anda penando por los tribunales platenses. Mientras tanto, en la propiedad robada funciona una “Copa de Leche”. El terreno usurpado está en 65 entre 166 y 167 de Los Hornos.
La historia que contó Chiquita quizá pueda usarse para cortar y pegar sobre las historias de otros y otras como ella y su marido. Chiquita tiene nombre y apellido pero es tan grande el miedo que tiene que prefiere quedar así, con ese apodo con el que la conoce su familia, sus amigos y los vecinos de esa zona de Los Hornos que comparten con ella la indignación y el terror que ella siente.
“Cuando murió mi mamá nos mudamos a La Plata, en La Loma y aprovechamos para hacerle arreglos a la casita y al terreno. Mi marido le encargó parte de eso a un vecino que cortaba el pasto y cuidaba. Cuando se vendió la casa de mi mamá empezamos a armar la vuelta a Los Hornos. Pero un día fuimos con mi marido y había gente en el terreno y la casita”, cuenta entre lágrimas de dolor, de impotencia y de angustia.
La gente que ocupaba el lugar se puso violenta cuando Chiquita y su marido le explicaron que esa era su propiedad. Y entonces llamaron a la policía y ocurrió algo increíble.
“Vinieron a sacarlos y un policía tomó del cuello al hombre que había usurpado. Y a mi me dio mucha pena entonces le dije que lo dejara hasta el lunes así podía sacar las cosas durante el fin de semana. Es el día de hoy que me arrepiento de haberlo hecho”, cuenta.
Es que ese lunes los intrusos no se fueron y, más aún, acaso envalentonados por la situación, ofrecieron todavía más resistencia. Les dispararon cuatro tiros que por milagro no los hirieron o mataron.
LE PUEDE INTERESAR
Crece la tensión por las usurpaciones y preocupa que sean “direccionadas”
Empezó entonces para Chiquita y su esposo una película de terror: tener que transitar el camino de la Justicia. “El caso lo tiene el juez Massi”, apunta.
En otro intento por recuperar lo suyo, cuenta Chiquita, fue con uno de sus hijos a retirar el medidor de electricidad. Lo hicieron pero debieron salir de ahí corriendo porque el usurpador otra vez les disparó, esta vez cinco tiros. El auto de los nueve disparos, dice Chiquita, sería un puntero político de la zona. Y para sostener sus afirmaciones dice que en el terreno usurpado funciona hoy una “Copa de Leche”.
Después del episodio con el medido de electricidad Chiquita hizo la denuncia en Edelap pero al otro día, asegura, los usurpadores ya tenían el servicio mediante una conexión clandestina que nunca nadie se ocupó de revisar.
Los padecimientos de Chiquita y su esposo no terminarían ahí. “Un día nos empapelaron con afiches toda la calle 149 desde 44 a 66 diciendo que mi marido era pedófilo”, cuenta y no puede aguantar más las ganas de llorar.
Chiquita y su marido viven hoy en un lugar donde la humedad les lima todos los días la salud. Quisieran volver a lo suyo. Pero les fue quitado a tiros y hoy funciona en el lugar una copa de leche.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí