

La Justicia anuló el decreto que llevaba la Zona Roja al Bosque
“Costosa” renovación de vías: comerciantes con la mitad de las ventas
Misterio mortal en el Centro: una víctima y un montón de interrogantes
Covid: el riesgo sigue y buscan revertir la caída de la vacunación
Caen las proyecciones y crece la preocupación por la falta de ventas
¿Vamos al cine? Hasta el domingo, hay 2 x 1 con el cupón de EL DÍA
La oposición reactivó la comisión $LIBRA, con un “lilito” al mando
¡A sólo $9.990! Ya podés pedir "El Pollito Pipo", un libro con sonido y para pintar
Bajan todos los dólares y suben los bonos, las acciones y el riesgo país
El Gobierno presentaría una denuncia: “Milei no debió haber confiado en él”
Feriantes de Parque Saavedra se manifestaron en contra de la reubicación
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Cuando se habla del mobiliario urbano -sea que se trate de los bancos de plaza, juegos infantiles, faroles de alumbrado, monumentos o baños públicos, entre otros objetos y lugares de uso común- se da por supuesto que la primera condición que deben reunir es la de ser seguros y no convertirse en un peligro para la integridad física o la vida de las personas. En este sentido, el patrimonio común de la Ciudad merece encontrarse en perfectas condiciones. Y esto no ocurre, al parecer, nada menos que con las columnas pertenecientes a distintos servicios públicos.
Ocurre que este diario reflejó en ediciones anteriores la caída de cuatro postes –dos de alumbrado y otros tantos del servicio telefónico- en episodios ocurridos en el curso de esta semana en los que sólo el azar dispuso que no hubiera contingencias más graves, aun cuando sí se registraron daños en el vehículo de un vecino, con las imaginables consecuencias económicas. Las quejas vecinales por este motivo no sólo son justificadas, sino que merecen una respuesta condigna por parte de los responsables, en el sentido de garantizar que no se repitan tales accidentes.
Así es que, el lunes de esta semana se vino abajo una luminaria pública de hierro y al día siguiente ocurrió una situación similar, cuando un poste del tendido telefónico se quebró y desplomó sobre el auto de un poblador de la zona de San Carlos, causándole al vehículo serias abolladuras. Afortunadamente no había nadie en el interior del vehículo.
También en esa jornada, en horario pico de entrada al trabajo o a las escuelas, con un gran número de vecinos caminando y vehículos circulando por las calles, se vino abajo una columna de alumbrado público. Ocurrió en diagonal 80 entre 48 y 49, en pleno microcentro. Pasado el susto fue inevitable pensar que podría haber sido una tragedia.
Tras la caída de la luminaria, sólo hubo que lamentar daños en un vehículo que se encontraba estacionado en esa cuadra: una camioneta Jeep sufrió la abolladura del techo producto del impacto de la enorme columna que se vino abajo alrededor de las 7. En tanto, la columna quedó cruzada sobre la diagonal, por lo que se montó un operativo para ordenar el tránsito ya que esa arteria fue bloqueada de la mano que va hacia la plaza San Martín.
Cabe señalar que los vecinos advirtieron que otra columna cercana, precisamente en diagonal 80 entre 47 y 48, se encuentra en el mismo estado y temen que también termine tumbada.
LE PUEDE INTERESAR
Argentina se alista para un salto como productor de litio
LE PUEDE INTERESAR
La inflación se desacelera en EE UU
Se sabe que existen procedimientos destinados a garantizar que la instalación de las columnas se convierta en una operación segura. Ya sea el embreado previo del tramo que ira bajo tierra como el cementado posterior y los agarres, entre otras maniobras que deben respetarse. Sin embargo, por contrapartida, se conoce también que, sobre todo en la periferia, muchas veces no se cumplen con esos pasos y el “sembrado” de columnas se suele concretar en forma rápida y defectuosa. La situación se torna ciertamente peligrosa cuando se registran vendavales en nuestra zona, algo que cada día es más habitual. Y ahora, la caída de columnas empezó a hacerse sentir en el casco urbano.
Es esperar que las empresas responsables y las autoridades a cargo de la fiscalización, sean ellas municipales o provinciales, fiscalicen en forma continua y se ocupen de asegurar que los distintos servicios velen por la mayor seguridad de sus instalaciones.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$670/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6280
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$515/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4065
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2025 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí