Moscardini: histórica victoria, con suspenso, en el debut del Turismo Carretera
Atrapado sin salida: se entregó el acusado del embiste mortal
En un barrio cerrado de Abasto denuncian fallas en servicios clave
Las empresas recomendadas para el nuevo servicio de micros platense
De cerámica a bordado: lo manual como refugio de las pantallas
Investigan una falsa campaña de ingreso al Servicio Penitenciario
“Fuego” olímpico: la Villa ardió y los atletas agotaron los preservativos en tiempo récord
WOW incorpora publicidad 3D y continúa innovando en la Ciudad
Es clave que todos los chicos tengan textos, ropa y útiles escolares
Chats complican al dueño de Sur Finanzas y reavivan la trama con la AFA
Alertan por la caída de las ventas de autos 0 km y la incertidumbre en el sector
Cayó por lanzar bombas molotov y encontraron de todo en su casa
De noche, ir a Buenos Aires o volver en colectivo es un dolor de cabeza
Tras las lluvias, el fin de semana largo sigue sin precipitaciones a la vista
Amparo en la Justicia contra el uso de celulares en las cárceles
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Escuchar esta nota
Durante más de un siglo, la historia parecía escrita en ascenso: cada camada superaba a la anterior en pruebas de desarrollo cognitivo. Era una constante celebrada como signo de progreso social. Pero los datos más recientes marcan un quiebre inquietante. Por primera vez desde finales del siglo XIX, la curva se inclina hacia abajo: la Generación Z (los nacidos entre fines de los `90 y 2010) registra niveles de inteligencia inferiores a los de los Millennials.
No se trata de una nostalgia disfrazada de crítica generacional. El neurocientífico Jared Cooney Horvath presentó hace unos días ante el Senado de Estados Unidos un testimonio contundente sobre este declive. Los indicadores clásicos -coeficiente intelectual, memoria, comprensión lectora, habilidades matemáticas y resolución de problemas- muestran descensos sistemáticos en más de 80 países.
Europa encendió las alarmas hace tiempo. Investigaciones del Centro de Investigación Económica Ragnar Frisch, en Noruega, detectaron que los nacidos después de 1975 presentan un CI inferior al de generaciones previas. El fenómeno también aparece en sistemas educativos tradicionalmente sólidos como los de Finlandia, Dinamarca, Reino Unido, Francia y Países Bajos.
La pregunta surge inevitable: ¿cómo puede ser que una generación con acceso ilimitado a la información rinda peor en pruebas cognitivas? Según los expertos, el cerebro no funciona como un motor de búsqueda. Horvath apunta a la incorporación masiva de pantallas en las aulas desde 2010 como factor central. La herramienta que prometía democratizar el conocimiento podría estar debilitando la capacidad de procesarlo.
El consumo veloz de videos y resúmenes gráficos habría reemplazado la lectura profunda. El resultado es una “ilusión de conocimiento”: acceso inmediato no equivale a comprensión real. La biología del aprendizaje, sostienen, está diseñada para el esfuerzo sostenido y la interacción humana.
Frente a este panorama, Dinamarca decidió virar el rumbo. Desde el ciclo 2025/2026, retiró smartphones, tablets y computadoras portátiles de las aulas. La apuesta es clara: volver a la escritura a mano y al libro físico. Docentes de Copenhague describen resultados “innegables” en la recuperación de la concentración.
“No progresamos, nos rendimos”, afirma Horvath. El debate queda abierto: ¿más digitalización o una pausa para repensar el rumbo? Durante años, se creyó que entregar una computadora por alumno resolvía la crisis educativa, mientras se recortaban contenidos bajo la premisa de que “todo está en internet”.
Tal vez valga la pena formular preguntas simples: ¿cómo se estudiaba antes? ¿Qué prácticas sostenían la atención y la disciplina intelectual? Quizás allí, en métodos que parecían superados, se encuentre una pista para revertir el retroceso. A veces, avanzar implica detenerse y revisar lo que funcionaba bien.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí