archivo
Medida drástica en La Plata: secuestran celulares de alumnos que participan de amenazas en colegios
Proponen declarar patrimonio cultural a 11 espacios emblemáticos de La Plata
Conmoción en Gonnet: falleció en la puerta de su casa cuando salía con su auto
Se accidentó Nacha Guevara y suspendieron el estreno de su obra: cómo está la actriz
Jésica Cirio fue tajante sobre su vínculo con Elías Piccirillo: “Él fue una equivocación"
Vivir más y mejor: la prevención como llave para llegar a los 100 años
La actividad económica cayó 2,6% en febrero y anotó el peor resultado desde 2023
Vecinos "inspectores": buscan aplicar multas en La Plata con filmaciones caseras
Nosotros jugamos el Mundial: sumá tu marca a la cobertura especial de EL DIA
Personal y empresas para reparación de viviendas y service del hogar
Desmantelamiento en el SMN: harán un paro "con apagón" el viernes
Una masa de aire de la Antártida se aproxima a la Región y se espera un fuerte descenso térmico
Denuncian deficiencias en la Escuela de Cadetes: ¿qué dijo el SPB?
Brian Sarmiento confesó su fulminante a La Pincoya y fue anulada: su reacción
VIDEO. Así fue el choque en la esquina del estudio de OLGA durante el programa de Migue Granados
Tu historia merece ser contada: amor del bueno, cuando la vida real supera a la ficción
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
archivo
Ignacio Ortega
Mientras la tensión entre Rusia y Ucrania va en aumento, el enclave moldavo de Transnistria acoge más de 20.000 toneladas de armamento almacenadas por el Ejército soviético desde el fin de la Guerra Fría, un auténtico polvorín a pocos kilómetros de la frontera ucraniana.
“Cuando Moldavia abandonó la URSS en 1991, nosotros nos quedamos. Eso nos dio legitimidad para buscar después la autodeterminación”, aseguró Vitali Ignátiev, ministro de Exteriores de Transnistria, cuya independencia no ha sido reconocida por la ONU.
Transnistria, que está separada de Moldavia por el río Dniéster y por una fuerza de pacificación rusa debido a la guerra que estalló en 1992, comparte más de 400 kilómetros con Ucrania.
El arsenal fue construido para el 14 Ejército soviético, pero se reconvirtió al final de la Guerra Fría en depósito del armamento y las municiones de las tropas soviéticas que abandonaron deprisa y corriendo Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungría y Polonia.
Ahora, un contingente militar se encarga de su protección y especialistas rusos garantizan su seguridad en la pequeña localidad de Kolbasna, donde la prensa no es bienvenida. “Las heredamos de la URSS. Son municiones y armamento de diferentes tipos. Ahora todo es propiedad del Ministerio de Defensa ruso”, explicó Ignátiev.
Unas 20.000 toneladas fueron destruidas o retiradas entre 2000 y 2004, pero entonces las autoridades transnistrias suspendieron el proceso tras el empeoramiento de las relaciones con Chisinau.
LE PUEDE INTERESAR
El “corralito” de 2001, un “salto al vacío” que aún impacta en Argentina
La presidenta moldava, Maia Sandu, volvió a levantar el tema en septiembre al demandar ante la Asamblea General de la ONU la retirada tanto de las tropas como del armamento ruso, que consideró “muy peligroso” para “la seguridad y la ecología de la región”.
Según la Academia de Ciencias de Moldavia, en caso de explosión su potencia sería equivalente a la bomba atómica que explotó en Hiroshima.
La propia portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova, admitió que unas 11.000 toneladas corresponden a armamento obsoleto.
“No es peligroso. Yo mismo estuve ahí. Están almacenadas en las mismas condiciones desde tiempos soviéticos. El lugar está seco y hermético. El complejo se encuentra a gran profundidad”, replica Ignátiev.
El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, se mostró dispuesto a reanudar la destrucción del armamento en agosto de 2019 al reunirse con el entonces presidente moldavo, el prorruso Ígor Dodon, pero todo se paró con la llegada al poder de la europeísta Sandu hace un año.
Moldavia considera una amenaza la presencia de dicho arsenal, que, según la prensa local, es también fuente de contrabando de armas para ejércitos y grupos terroristas de todo el mundo, incluidas las milicias prorrusas del Donbás.
En cambio, Ignátiev advierte que “lo peligroso” es intentar sacarlas de ahí sin respetar la opinión de los especialistas rusos.
“¿Cómo se pueden retirar con las manos 20.000 toneladas de municiones? ¿Cómo es eso posible? Hay que elaborar un mecanismo de liquidación. No se pueden sacar así como así, pueden explotar de camino a Moldavia o Ucrania”, advierte.
El presidente de Transnistria, Vadim Krasnoselski, que se presentará a la reelección el 12 de diciembre, apoya la destrucción del armamento, pero se opone a su traslado.
“Es un asunto interno de Transnistria y Rusia. Las municiones deben ser analizadas por especialistas rusos y después ya decidir cómo destruirlas. Se hará en el mismo lugar o será necesario construir una planta”, dijo recientemente.
Para cruzar de Moldavia a Transnistria hay que cruzar una triple frontera. Los guardias fronterizos moldavos únicamente revisan los coches que vienen de Transnistria en busca de contrabando.
El siguiente paso es la zona de seguridad que separa ambos territorios y que está vigilada por fuerzas de pacificación rusas que rotan cada seis meses.
Sólo hay que detenerse en el puesto de control transnistrio, donde militares moldavos comprueban el motivo de la entrada en la militarizada franja de tierra, que tiene la mitad de superficie que la isla de Chipre.
Sandu demanda que las tropas rusas sean sustituidas por un grupo de observadores civiles de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), algo que Moscú considera una irresponsabilidad.
“Hace mucho tiempo que ya no hay peligro de un enfrentamiento militar”, dijo la presidenta.
La Asamblea General en julio de 2018 llamó a Rusia a retirar sus tropas de Transnistria.
En cambio, las autoridades transnistrias mantienen que, digan lo que digan en Chisinau, las tropas rusas no representan “ninguna amenaza militar”.
“Sí, son soldados rusos. Sí, son parte del Ejército ruso. Pero es algo que hay que entender y aceptar”, dijo Ignátiev, quien considera que dicho contingente es garantía de seguridad, ya que “mientras el conflicto no esté solventado (...) la amenaza de un conflicto militar siempre existirá por defecto”. (EFE)
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí