Otro capítulo de la pelea en el PJ, una foto que hizo ruido y la historia reciente que incomoda
Otro capítulo de la pelea en el PJ, una foto que hizo ruido y la historia reciente que incomoda
Reforma laboral: el apuro del Gobierno, el error del artículo 44 y la financiación del sindicalismo
Se les “incendió” un sueño, pero se casaron y lograron cumplirlo
VIDEO. La alegría da la vuelta al mundo: imponente festejo del Año Nuevo Chino
Bochas: auge, ocaso y renacimiento de una parte de la identidad platense
La costa bonaerense en retroceso: menos playas, zonas en riesgo y un patrimonio natural amenazado
Renace “Julio Ghione” el club que apuesta por las personas con discapacidad
La UCR se acerca a días decisivos para definir si adelanta la interna
La Provincia exporta más, pero se contrae el peso de la industria
La recaudación en la Provincia mostró un alivio con sabor a poco
FATE, la epidemia que arrastra empresas y el riesgo de un cisne negro autoinfligido
“Me podrían haber matado” Salvaje ataque a la salida de un boliche
VIDEO. Incendio, explosión y otra jornada marcada por la tensión en La Plata
¿Esto es amor?: relaciones con inteligencias artificiales y citas con cosplayers
La culpa: cómo transformarla en responsabilidad y dejar de vivir bajo su sombra
Ellos las prefieren argentinas: los famosos y un amor que trascendió fronteras
“Les va a costar volver” LLA contra el PJ por la amenaza de derogar la reforma laboral
Atacar, atacar, atacar: Trump desafía a la Corte Suprema y aplica aranceles más altos
Villarruel y la Iglesia, en contra de bajar la edad de imputabilidad
La morosidad toca niveles máximos y en billeteras duplica a la de los bancos
Cómo convivirán en el trabajo del futuro las cinco generaciones
El “OnlyFans político”: chicanas y fuertes cruce entre Ferraro e Iglesias
Las prepagas adelantan que habrá aumentos de hasta el 3,2% en marzo
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Desde Catalina de Aragón hasta Lady Di, los matrimonios que comenzaron como cuentos de hadas y terminaron en escándalos capaces de cambiar iglesias, tronos y tradiciones
La boda de Enrique y Catalina / Web
VIRGINIA BLONDEAU
Por VIRGINIA BLONDEAU
Se nos rompió el amor de tanto usarlo. Así dice la canción y así es la realidad de miles de matrimonios que ven como esa comunión de cuerpos y de almas que alguna vez experimentaron, se convierte en despojos. Y es la antesala del temido divorcio.
Ya pasadas las mieles de San Valentín, volvemos a ser los mismos escépticos de siempre, dejamos de mandar memes con corazones rojos y podemos permitirnos conocer y analizar la otra cara del amor. Y, como es habitual en esta columna, nos centraremos en los desamores de la realeza terminados en escandalosos divorcios.
Inglaterra, sin duda, ha sido pionera y principal protagonista de los pleitos matrimoniales más resonados de la historia. Hubo incluso uno que cambió, literalmente, la historia: el del rey Enrique VIII y la reina Catalina. Es cierto que el amor no se les rompió porque en esa época no era condición estar enamorados para casarse, pero sí hubo un quiebre. Y de los grandes.
Catalina era la hija menor de los Reyes Católicos españoles, los mismos que le financiaron el viaje a Colón. Cuando cumplió dieciséis años, en 1501, la mandaron a Londres para que se casara con el príncipe Arturo, de quince. Luego de los esponsales, Catalina esperó pacientemente la consumación del matrimonio pero los que conocían íntimamente a Arturito sabían que el muchacho no tenía atributos suficientes como para que ello ocurriera. Bastante debilucho y un poco enfermo, el joven murió pocos meses después dejando a Catalina viuda y virgen.
Los Reyes Católicos reclamaron la devolución de la dote pero el rey de Inglaterra, padre de Arturo, les propuso que la joven, ya que estaba en Londres, se casara con Enrique, su segundo hijo y heredero. Era una buena solución pero el papa de turno debía autorizarlo ya que los contrayentes habían sido cuñados. Parecía un trámite fácil ya que Arturo y Catalina “no habían hecho otra cosa más que tomarse de las manos” pero cuestiones de poder político hicieron que Catalina tuviera que esperar hasta 1509 para casarse con Enrique que ya reinaba como Enrique VIII.
No podía haber en la tierra dos seres más diferentes. Según el historiador Antonio Floriano “Se mantuvo este matrimonio durante quince o dieciseis años en una relativa paz conyugal. El Rey, de tan exuberante naturaleza física como débil consistencia moral, dado a las fiestas, a los torneos, a la caza y a los banquetes, en los que solía hacer un alarde de despreocupada glotonería, contrastaba con el carácter severo de la castellana Catalina, la cual, sin embargo, mal que bien, atenta siempre a sus deberes de esposa, se resignaba pacientemente a la sevicia de su marido, transigiendo resignada con sus brutalidades y hasta con sus frecuentes excursiones al extrarradio matrimonial.”
Nada podía funcionar bien pero lo que hizo estallar todo fue que Enrique se enamoró de Ana Bolena, una de las damas de compañía de su esposa. La chica no era especialmente virtuosa pero le aclaró al rey que a sus intimidades solo se llegaba por el camino del altar. Enrique, desesperado, le pidió al papa que anulara su matrimonio con Catalina con el débil argumento de que alguna vez habían sido cuñados y de que ella no le había dado hijo varón. Por supuesto que su pedido fue rechazado. Enrique, ni corto ni perezoso y azuzado por el ansia de poder de los obispos, se divorció igual no solo de Catalina sino también de la iglesia católica apostólica romana. Así fue creada la iglesia de Inglaterra de la que el monarca reinante es jefe y el arzobispo de Canterbury su líder espiritual.
En la actualidad, lógicamente, esa jefatura la ostenta el rey Carlos III, un hombre que protagonizó otro divorcio igual de escandaloso.
Entre Enrique y Carlos median cinco siglos. Un período en el cual la palabra “divorcio” estuvo prohibida en la corte. Hasta que el diablo metió la cola y de la considerada la “boda del siglo” germinó el “divorcio del siglo”.
Carlos, príncipe de Gales, y lady Diana Spencer se habían casado en 1981 con toda la pompa posible para una monarquía en el siglo XX. Él tenía 32 años y, si ser un donjuán, había tenido cierta experiencia con mujeres. Incluso había estado enamorado de una chica de su círculo de amigos llamada Camila poco apropiada para futura reina. Pasaba el tiempo y, a su edad, ya era tiempo de buscar esposa, preferiblemente entre la aristocracia inglesa. Diana Spencer tenía 19 años, era hija de un conde y se había criado leyendo las novelas románticas que escribía su abuela. Que un príncipe se fijara en ella, la cortejara y la convirtiera en esposa no hacía más que confirmar que la ficción, a veces, se convierte en realidad. Parecían hechos el uno para el otro pero todo resultó un espejismo.
Inglaterra ha sido protagonista y pionera de pleitos matrimoniales más resonantes
Ni Carlos ni su familia hicieron ningún esfuerzo en ayudarla a Diana a aclimatarse a la vida en palacio y, ante las primeras desavenencias, los trastornos alimenticios de ella recrudecieron. Los dos fueron infieles y, al confesarlo públicamente, emprendieron un camino sin retorno. En el tradicional discurso de Navidad, en diciembre de 1992, la reina Isabel II tuvo que confesar con pesar y casi avergonzada que nada más y nada menos que el futuro rey de Inglaterra se separaba de su esposa. Y no solo eso: también habían pedido el divorcio ese mismo año su única hija mujer, Ana, y su segundo hijo, el príncipe Andrés. La monarca calificó a 1992 como su annus horribilis.
Carlos y Diana concretaron su divorcio en 1996, justo un año antes de la trágica muerte de la princesa. Entre tanta desgracia una cosa sí tuvo de bueno el episodio: el divorcio dejó de ser tabú entre la realeza británica. Ya nadie es expulsado de la corte si se les rompe el amor y quieren legalizar los despojos.
La boda de Enrique y Catalina / Web
La boda de Carlos y Diana / web
Arturo, el primer marido de Catalina / Web
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí