Una disputa libertaria salida de control y los mensajes que retumban en el peronismo
Una disputa libertaria salida de control y los mensajes que retumban en el peronismo
Inflación alta, consumo en baja y malestar en alza, las señales que inquietan a Milei
Depresión, psicosis y ansiedad posparto: cuando la maternidad se vuelve un riesgo
Estacionamiento: lo que hacemos, lo que suponemos... y lo que dice la ley
Los clubes de barrio también tienen propuestas para los mayores
Peñas con ritmo platense: la trama que sostiene el folklore y el encuentro
Asbesto en la Región, un enemigo casi invisible en el aire que es un riesgo sanitario subestimado
Una ráfaga de amor que duró toda la vida: se conocieron y en tan sólo 6 meses se casaron
VIDEO. Ingenio platense: docentes crearon una web que ayuda con el papeleo del aula
Un “palimpsesto arquitectónico”: la torreta que corona una esquina platense
La oferta o la búsqueda en la era de la IA: guía de soluciones
VIDEO. Con ganas y sin brillo: el Lobo logró un triunfo clave
VIDEO. Sangre, sudor y gloria: el Pincha clasificó en Córdoba
La informalidad llegó al nivel más alto desde 2016 y el empleo creció 1%
El Wall Street Journal muy duro con Milei: desgaste, denuncias y fragilidad
Una ley con más de 200 artículos que enfrenta una batalla judicial
Alak pidió unidad en el PJ y un frente amplio para enfrentar a Milei
El FMI vuelve a acercarle el arco a la economía argentina y a Milei
De la reconfiguración de los mercados a las dudas por lo que puede pasar en el país
Crueldad extrema en La Plata: golpean y atan a una jubilada de 96 años
No cesa el drama de la familia del menor que se fuga para drogarse
Frente a la realidad y las crisis. se alza el bastión de la literatura
Música, teatro y cine en la agenda cultural de este sábado en La Plata
El “Cura DJ” deslumbró con un multitudinario show en Plaza de Mayo homenajeando al Papa Francisco
Michael Jackson nunca muere: a pesar de las controversias, el negocio del Rey del Pop solo crece
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Jorge Elías
Jorge Elías
Un año después, los chalecos amarillos siguen movilizándose cada sábado en Francia. Las protestas contra el aumento del precio del combustible pasaron a ser contra las políticas del presidente Emmanuel Macron. Le torcieron el brazo. De menor a mayor, como ocurrió en otras latitudes, una crisis destapó la olla de otra. La de la gobernabilidad en un planeta que gira a varias velocidades al mismo tiempo en función del cabreo de las sociedades. No sólo por razones económicas, sino también en demanda de libertades y de reformas o en contra de la corrupción, del fraude y de la desigualdad.
Los nuevos indignados brotan como hongos.
La fisura social y política dista de aquella que comenzó en 2008. El gobierno británico vaticinaba un año antes de la crisis hipotecaria de los Estados Unidos una mayor “tensión e inestabilidad tanto en las sociedades como entre ellas”.
LE PUEDE INTERESAR
Muñecos de fin de año, una tradición que no debe ser un riesgo
LE PUEDE INTERESAR
Peores previsiones y mayores riesgos
Eso iba a dar “lugar a expresiones de malestar, como el desorden, la violencia, la criminalidad, el terrorismo y la insurgencia”. Acertó.
En 2011 estalló la frustrada Primavera Árabe y aparecieron los indignados españoles, émulos del partido Unidas Podemos, y los norteamericanos de Occupy Wall Strett con el lema: “We are the 99 percent (Somos el 99 por ciento)”.
Eran brotes aislados. No como ahora. Sólo en octubre hubo 16.
En Perú, Ecuador, Chile, Bolivia y Haití por motivos diferentes, pero también en España por las sentencias del “procés” (independencia de Cataluña), en Rusia por la detención de opositores, en Egipto contra la dictadura de Abdel Fatah al Sisi, en el Líbano por la crisis económica que derivó en la renuncia del primer ministro Saad Hariri, en Indonesia debido a un código penal demasiado punitivo y en Hong Kong por el avasallamiento de China, entre otros.
La insatisfacción con los políticos se sintetiza en un latigazo global: “No nos representan”.
En Irán, en pie de reprobación por el aumento del precio del combustible, antes prácticamente regalado, el líder supremo, Alí Khamenei, cortó por lo sano. Cortó internet y la telefonía móvil, de modo de impedir que trascendiera la represión. Brutal.
La suba, como en Francia y otros países, impacta en forma proporcional en la carestía de vida. En el vecino Irak, no repuesto de la guerra de 2003 ni de las divisiones sectarias ni de las masacres del Daesh, ISIS o Estado Islámico, las altas tasas de desempleo y la corrupción generalizada llevaron a miles a las calles, como en 2009, 2011, 2015 y 2016. Más de 300 murieron esta vez.
Los nuevos indignados responden a realidades concretas de sus países, más allá de la analogía de las convocatorias por redes sociales, de los destrozos urbanos, del uso de bombas molotov y, sobre todo, de la insistencia en permanecer en las calles aún después de cumplir sus objetivos a pesar de la represión. América latina cayó en la trampa de los países de ingresos medios. El salto cualitativo se interrumpió con el desplome del precio de las materias primas desde 2013 y la onda expansiva de la operación Lava Jato. Menores ingresos, escándalos de corrupción, fraudes y rupturas del orden constitucional alientan las protestas.
La calle manda, con la clase media y los sectores populares a la cabeza, frente a una gobernabilidad cada vez más difícil por la indecisión política y la antipatía ciudadana. Las subas del combustible, como en Francia e Irán, o de las tarifas, como en Chile y Ecuador, no han sido más que el fermento de la irritación, atizada por la falta de oportunidades y de consensos.
La polarización influye. Conviven dos países en uno, como en Bolivia, Brasil, Venezuela, Nicaragua, Colombia y otros confines. Los unos ningunean a los otros con eso de “nosotros y ellos”, como si fueran enemigos en una guerra no declarada. Formalmente, al menos.
(Télam)
“La insatisfacción con los políticos se puede sintetizar en un mismo latigazo global: ‘No nos representan’”
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí